El 15 de octubre de 2026, la asambleísta Paola Jaramillo, representante de la provincia del Guayas, presentó en la Asamblea Nacional el Proyecto de Ley para Prevenir y Sancionar el Uso de Escopolamina.1 Su objetivo es tipificar la sumisión química como un delito autónomo y sancionar a quien administre estas sustancias a otra persona, sin su consentimiento o mediante engaño, para anular o disminuir su voluntad.
Es una iniciativa necesaria. Pero tiene un problema que ninguna pena resuelve por sí sola, y es el tiempo. La escopolamina borra la memoria de la víctima durante horas o incluso días, mientras su rastro en el cuerpo desaparece mucho antes. Cuando la víctima entiende lo que pasó, la prueba puede haberse ido.
¿Qué propone el proyecto?
De acuerdo con el boletín oficial de la Asamblea Nacional, el proyecto plantea reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP) con estas penas.1
Además, incorpora circunstancias específicas para sancionar el uso de estas sustancias en delitos como asesinato, secuestro, desaparición involuntaria, violación, extorsión y robo. También contempla atención médica inmediata a las víctimas, la toma oportuna de muestras toxicológicas, la protección de la cadena de custodia, un registro estadístico unificado y el fortalecimiento del control sanitario.1
El proyecto se apoya en dos cifras. La Fiscalía General del Estado registra 5.703 noticias del delito por robos mediante el uso de sustancias entre 2023 y el 18 de septiembre de 2026. Y, según datos del Ministerio del Interior citados en el proyecto, los robos con escopolamina pasaron de 571 casos en 2025 a 1.224 en 2026, un aumento del 114 %.1
¿Qué dice hoy el COIP?
La escopolamina no es nueva para el derecho penal ecuatoriano. El COIP ya contempla el uso de estas sustancias como una forma agravada de robo.
La sanción será de cinco a siete años de privación de libertad y multa de veinte a cuarenta salarios básicos del trabajador en general (…) 3. Si se ejecuta utilizando sustancias que afecten la capacidad volitiva, cognitiva y motriz, con el fin de someter a la víctima, de dejarla en estado de somnolencia, inconciencia o indefensión o para obligarla a ejecutar actos que con conciencia y voluntad no los habría ejecutado.
En los delitos sexuales, el artículo 171 sanciona la violación cuando la víctima “se halle privada de la razón o del sentido”. Fuera de esos supuestos, drogar a una persona no tiene hoy un tipo penal propio. Si a la víctima la drogan y no le roban, la conducta queda sin una sanción específica. Ese vacío es el que el proyecto busca cubrir.
¿Qué hace la escopolamina en el cuerpo?
La escopolamina es un alcaloide presente en plantas de los géneros Datura y Brugmansia, conocidas en Colombia como borrachero. Según la Asociación Toxicológica Argentina, produce un cuadro parecido a la borrachera, impide que la víctima reaccione ante estímulos externos y provoca una amnesia anterógrada, es decir, la persona no logra recordar lo que ocurrió mientras estaba bajo sus efectos.2
Su eliminación es rápida. La misma asociación estima una vida media de 2,5 horas.2 La Revista Española de Medicina Legal describe que, tras una dosis oral, a las cinco horas la concentración en sangre ya cae a niveles difíciles de detectar con los métodos habituales de análisis toxicológico.3
El problema central, el tiempo
Aquí está la falla que el debate no puede pasar por alto. La memoria de la víctima y la prueba se mueven en tiempos distintos.
La cifra de 72 horas proviene de un estudio colombiano con 777 personas, en el que las víctimas reportaron una amnesia de entre una y 72 horas.4 El mismo estudio encontró otro dato revelador. La mitad de las víctimas acudió a un hospital, pero menos del 20 % denunció el delito.4
Del lado de la prueba, la orina es la muestra más útil. Una revisión publicada en Forensic Toxicology recoge casos con orina positiva desde las 4 hasta las 26 horas posteriores a la exposición, y advierte que la mayoría de los casos reportados no tiene confirmación de laboratorio porque la sustancia se elimina con rapidez.5 En un caso presentado en 2023 en el congreso de la Asociación Internacional de Toxicólogos Forenses (TIAFT), las muestras se tomaron 18 horas después de los hechos, la orina fue positiva y la sangre ya salió negativa.6
La consecuencia práctica se ve en los registros. En el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, entre 2015 y 2021, solo 1 de 292 casos de posible sumisión química tuvo escopolamina detectada, el 0,3 %. En la mayoría de esos casos se identificó alguna sustancia, sobre todo alcohol.3
Si la víctima tarda más de un día en entender lo que pasó y denunciar, detectar la escopolamina se vuelve casi imposible. Y un examen negativo no lo revierten cámaras ni testigos.
“Tipificar la sumisión química es necesario. El problema es el tiempo. Entre que la víctima recupera la memoria, denuncia y llega al examen médico, la sustancia puede haber salido de su cuerpo. El reto no es solo crear el delito, sino que la prueba llegue a tiempo.”
Abg. Sebastián Andrade Yánez · Socio, TREU Abogados
Lo que debería discutirse
El proyecto ya menciona la toma oportuna de muestras y la cadena de custodia.1 El reto está en convertir esas palabras en protocolos que funcionen dentro de las pocas horas en que la prueba existe.
- Tomar primero la orina, en el primer contacto con la víctima. La orina puede ofrecer una ventana de detección mucho mayor que la sangre.3
- Laboratorios forenses públicos disponibles las 24 horas. A las pocas horas, la concentración en sangre ya es difícil de detectar con los métodos habituales. Hacen falta técnicas como la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas (LC-MS/MS), disponibles en centros de alta cualificación.3
- Análisis de cabello cuando la denuncia llega tarde. La revisión de Forensic Toxicology lo recomienda cuando no se tomaron sangre y orina a tiempo.5 En el caso presentado en el congreso TIAFT, el cabello recolectado cinco semanas después mostró la sustancia en el segmento correspondiente a la fecha de los hechos.6 Su resultado exige descartar una contaminación externa, que en un caso documentado explicó el positivo.37
Si usted cree que fue víctima
No espere a recordar todo para actuar. Acuda de inmediato a un servicio de emergencia y pida que le tomen muestras de orina y de sangre. Cada hora cuenta. Después, presente la denuncia con la asesoría de un abogado penalista, que pueda pedir las pericias necesarias mientras todavía son útiles.
Preguntas frecuentes
¿Es delito en Ecuador drogar a una persona con escopolamina?
Hoy el Código Orgánico Integral Penal la menciona como una forma de robo agravado, con pena de cinco a siete años y multa (art. 189, num. 3), y el art. 171 sanciona la violación cuando la víctima está privada de la razón o del sentido. Fuera de esos supuestos, administrar la sustancia no tiene un tipo penal propio. El proyecto presentado el 15 de octubre de 2026 busca crearlo.
¿Qué penas propone el proyecto de ley sobre escopolamina?
Según el boletín oficial de la Asamblea Nacional, de cinco a siete años por la sumisión química como delito autónomo, de tres a cinco años para quien prepare, comercialice, ofrezca o entregue estas sustancias sabiendo que se usarán para delinquir, y de siete a diez años para el abuso sexual cometido mediante sumisión química. También incorpora circunstancias específicas para sancionar su uso en asesinato, secuestro, desaparición involuntaria, violación, extorsión y robo.
¿Cuánto tiempo se puede detectar la escopolamina en el cuerpo?
Poco. La Asociación Toxicológica Argentina estima una vida media de 2,5 horas. En la literatura forense, la orina ha permitido detectarla entre las 4 y las 26 horas, y en un caso documentado la sangre ya salió negativa a las 18 horas. El análisis de cabello puede mostrarla semanas después, siempre que se descarte una contaminación externa.
¿Qué debo hacer si creo que me drogaron con escopolamina?
Acuda de inmediato a un servicio de emergencia y pida que le tomen muestras de orina y de sangre, aunque todavía no recuerde lo ocurrido. Mientras antes se tomen, más probable es detectar la sustancia. Después, presente la denuncia con asesoría de un abogado penalista.
Fuentes citadas
- Asamblea Nacional del Ecuador. (2026, 15 de octubre). Paola Jaramillo propone tipificar la sumisión química como delito autónomo para combatir el uso de escopolamina [Boletín de prensa]. www.asambleanacional.gob.ec/es/node/120182
- Asociación Toxicológica Argentina. (s. f.). Intoxicación por escopolamina y su uso en la sumisión química. toxicologia.org.ar/opiniones/intoxicacion-por-escopolamina-y-su-uso-en-la-sumision-quimica/
- Fernández Alonso, C., Descalzo Casado, E., Quintela Jorge, O., Megía Morales, C., Bravo Serrano, B. y Santiago-Sáez, A. (2022). Sumisión química por «burundanga» o escopolamina. Revista Española de Medicina Legal, 48, 74–77. doi.org/10.1016/j.reml.2022.01.004
- Ardila, A. y Ardila Gómez, S. E. (2002). Intoxicación por escopolamina («burundanga»). Características sociales. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias, 4, 161–174. bicyt.conicet.gov.ar/fichas/produccion/6131202
- Dufayet, L., Alcaraz, E., Dorol, J., Rey-Salmon, C. y Alvarez, J.-C. (2020). Attempt of scopolamine-facilitated robbery. An original case of poisoning by inhalation confirmed by LC–MS/MS and review of the literature. Forensic Toxicology, 38(1). doi.org/10.1007/s11419-019-00492-z
- Melchior, S. E., Nielsen, M. K. K., Ruiz Oropeza, A., Banner, J. y Johansen, S. S. (2023). Detection of scopolamine in urine and hair in a drug-facilitated sexual assault case. En TIAFT 2023, 60th Meeting. Abstract book (p. 108). researchprofiles.ku.dk/da/publications/detection-of-scopolamine-in-urine-and-hair-in-a-drug-facilitated--2/
- De Castro, A., Lendoiro, E., Quintela, O., Concheiro, M., López-Rivadulla, M. y Cruz, A. (2012). Hair analysis interpretation of an unusual case of alleged scopolamine-facilitated sexual assault. Forensic Toxicology, 30, 193–198. Citado en Fernández Alonso et al. (2022).
Las disposiciones del COIP citadas corresponden al texto vigente, con sus reformas. El texto íntegro del proyecto de ley aún no está publicado en el portal de la Asamblea Nacional. Este análisis se basa en su boletín oficial.